viernes, 15 de mayo de 2009

Boliviano "exitoso" en Londres

Esta es una nota de El Deber, es un señor de 55 años que debe ganar mucho dinero administrando 2 restaurantes donde acuden celebridades en Londres. Pero no se, a los 55 años trabaja 12 horas al dia.

Al menos a mi, no me parece muy exitoso. Pero me alegra que haya gente de Bolivia sacando cara por nosotros pues es un ejemplo de trabajo y perseverancia, 27 años fuera del pais. Lo que habra sufrido.

http://www.eldeber.com.bo/2009/2009-05-10/vernotaahora.php?id=090510005237

El prestigioso diario inglés Financial Times ha coronado el éxito de Jesús Adorno con un artículo que acaba de publicar sobre él en sus páginas impresas y en su edición digital de la semana pasada. Jesús Adorno, para empezar, es boliviano. Sí, un boliviano, de 55 años, que dirige dos restaurantes de la cadena Le Caprice, considerados como la joya gastronómica londinense que cada día recibe a 600 clientes, entre los cuales, alguna vez figuraron Bill Clinton, el rey Juan Carlos de Borbón, Tony Blair y otros personajes de la política, la economía y del mundo artístico de varios países.
Jesús Adorno es el hombre respetado de ese imperio de restaurantes y los ingleses saben que es boliviano, que es un mago en la cocina y un cálido anfitrión. Pero lo que más atrae la mirada de la prensa británica es que están enterados de que Adorno comenzó en Le Caprice como camarero hace 27 años y que ahora es su director. O sea, un claro ejemplo de que para triunfar en Londres no hace falta ser europeo, sino trabajar mucho, y como el mismo Adorno lo dice, hacer las cosas con mucho amor.
Esa dedicación permite que Jesús pueda estar de pie en el bar haciendo varias cosas al mismo tiempo, rondar por la cocina, hablar con un cliente, mantener un ojo vigilante sobre el resto de las mesas y tener el otro en la puerta para ver quién entra y que no deambule esperando que alguien lo atienda.
El pasado lunes, alborozada por la noticia de que Jesús había salido en el Financial Times, llamó desde Londres a la redacción de EL DEBER Yaneth Salazar. “Aquí hay un boliviano que ha triunfado y que lo llaman de todas partes del mundo para felicitarlo por el trabajo que hace. Es mi esposo y lo tengo a mi lado”, dice Yaneth y me la imagino radiante y abrazada a su compañero.
Jesús Adorno habla con una voz templada. “Dicen las lindas lenguas que me ha ido bien. Soy cruceño. Voy a Santa Cruz todos los años y el mejor diario de este país sacó un artículo de las cosas que hago”, afirmó. Él habla con un tono medio camba, medio de caballero inglés. Las palabras en inglés las pronuncia perfectamente y cuando menciona sus recuerdos de Santa Cruz le sale ese dejo oriental. “Allá tengo una casa en la calle Charcas”, cuenta y después, cuando se le pregunta cómo es que ha llegado tan lejos, responde en broma que le ha valido mucho ser un cambita hermoso. Pero ya en serio, lo mejor que le ha pasado, cuenta, es haber tomado la decisión de marcharse cuando tenía 18 años, recién salido bachiller del colegio Gastón Guillaux. “Cuesta mucho, pero lo más importante es saber que uno puede triunfar. Trabajo 12 horas al día. Me levanto a las 7:30. Llego más temprano al restaurante, pregunto al cocinero qué es lo que hace falta, superviso al personal y también atiendo a los clientes”. Pero igualmente es cierto que mucho le ha servido aprender a fusionar su dedicación de latino y el apego que tiene el inglés por la cortesía.
“Acá las personas entran al restaurante no sólo a comer, sino también a realizar una vida social, tener reuniones y hacer mucho negocio”.
Adorno está a la cabeza de Le Caprice desde hace 18 años, pero para llegar a ese puesto tuvo que trabajar en los años 70 en otros prestigiosos lugares como Frederick's en Camden Market, L'Opera de Covent Garden, Inigo Jones y en teatros, mientras se daba tiempo para estudiar hotelería. Ahora también saca tiempo a otras actividades. Es un apasionado de la fotografía, de los viajes y de la escritura y apoya el trabajo de Amigos de Bolivia, una institución que genera fondos para dar oportunidades educativas a jóvenes de bajos recursos de Bolivia.
En el plano más personal, Adorno tiene dos hijos fruto de su primer matrimonio y dice que ahora está casado con la hermosa mujer cruceña Yaneth Salazar, la que el pasado lunes, con una dicha contagiante, llamó ansiosa por compartir con la gente de su pueblo el logro de su esposo, que estaba reflejado en las páginas de la prensa inglesa.
El artículo en el que se relata que el director de la famosa cadena de restaurantes Le Caprice es un boliviano exitoso, que comenzó de abajo, como hacen muchos emigrantes, ha tenido gran acogida y se ha convertido en un ejemplo especial en tiempos de crisis, cuando más falta hace llevar el mensaje de que con empeño y ganas de salir adelante, se puede llegar muy alto.

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