martes, 16 de junio de 2009

La caída de Evo Morales

No hay que ser un visionario para profetizar la caída de Evo, es simple. Esto ya lo hemos vivido (nacionalizar->privatizar->nacionalizar). Y no, no sera un complot. No serán los largos brazos del salvaje y hambriento capitalismo imperialista. Sera él mismo el causante.






¿Como?




Simple, la receta de la autodestruccion la esta siguiendo al pie de la letra. Su fuerza radica en la ignorancia, en las masas mas empobrecidas, en la juventud mantenida (jóvenes adultos entre 20 y 35 años que viven del bolsillo de papi y mami)y en el nomeimportismo generalizado. Las masas empobrecidas tienen poca paciencia. Evo esta poniendo empresas estrategicas en manos de sus amiguitos y estos con pocos escrúpulos estan dilapidando el dinero de todos los bolivianos. La "juventud mantenida" tarde o temprano acaban aburriendo a sus hogares y comienzan a trabajar, entonces el indígena bonachón no había sido tan bueno para el aparato productivo y cuando comienzas a usar la cabeza, Evo había sido un imbecil.

Entonces Evo habrá sido positivo, si, debemos usar esta experiencia para que nunca se vuelva a repetir circunstancia semejante. Y no estoy hablando de un indio al poder. Me refiero a estar bajo la conducción de un ignorante completo, un acomplejado, un títere, un presidente sumiso con nula preparación en cualquier rubro (excepto impedir la circulación). Nuestros gobernantes deben ser personas mejores que nosotros. Gente que nos inspire confianza y que inspire confianza a los de afuera. Un ejemplo de vida, una persona justa, honesta y con marcados valores morales que sean dignos de seguir y admirar.

En fin, Evo se acabara y no estoy incitando a que hayan revoluciones o que alguien lo mate. Si, a diferencia de Gracia Linera (sobre el problema con Peru, aseguro que la misiva de Evo no incitaba a la violencia aunque dijera revolucion, resistencia, etc. y algunos dias despues estos indios hayan matado policias) creo que las palabras pueden matar. Que alguien le cuente a nuestro vicepresidente sobre la revolución rusa o la cubana. Cuentenle que murió mas gente en la implantación del comunismo que en la segunda guerra mundial. Aqui un fragmento de la lectura de la carta de Evo (que verguenza, nuestra "Senadora" no sabe leer bien...el problema no es que sean indigenas, el problema es que son exageradamente ignorantes. Hay indígenas preparados en Bolivia y gracias a Dios la mayoría de la gente lee mejor que ella) y no se, no dejen entrar a estas lacras a sus países. Viajan en calidad de "representantes de BOLIVIA" y solo nos avergüenzan. Si quieren ir de dirigentes que renuncien a sus cargos gubernamentales, esto es el colmo...nada de ¡¡¡rivolushon!!! ... ¡¡¡renuncia!!! y sigan con su vida sindicalista.

Señor Evo Morales: cambie a este par de ineptos y muestre un poco de vergüenza por lo que ocasiono, disculpese de los peruanos y continue con su trabajo. Hay muchos problemas en Bolivia como para ocuparnos del Perú (país que conozco muy bien y me parece que esta mas que jodido como para que vayamos a joderlos nosotros aun más).



Tranquilos todos, como nuestro lider supremo esta cavando su propia tumba lo único que debemos hacer es TRABAJAR. Trabajar por una Bolivia mejor, mas justa, mas autosuficiente, debemos ser mas considerados. Entiendo que el objetivo de la empresa es "maximizar las utilidades". Pero existen situaciones en las que las Empresas pueden dar mas, DEMOS MAS, no porque seamos comunistas. Los EVO MORALES fueron creados por el abuso de unos pocos y BOLIVIA no necesita resentidos como ese que jamas produjeron nada. Las urnas no resuelven problemas, somos nosotros mismos.

Cuando Bolivia sea mejor, cuando nuestro IDH (Indice de Desarrollo Humano) aumente, cuando las diferencias sean menores la seducción de Evo Morales desaparecerá solita PARA SIEMPRE y solo sera un mal recuerdo. ¿Como lo hacemos con un tipo tan incompetente al mando? ... podemos, siempre se puede. Dejemos de quejarnos y trabajemos. Hoy mas que nunca debemos darlo todo para que BOLIVIA nunca mas sea utilizada por resentidos.

domingo, 14 de junio de 2009

Evo y el diktat bolivariano: editorial del diario La Nacion, de Paraguay

A mi me indigna cuando leo al señor Hugo Chavez referirse a mi pais como si se tratara del suyo propio o cuando opina de "cualquier boliviano" que piense distinto a el.

A los paraguayos tambien y los entiendo perfectamente. Estan molestos y al igual que los peruanos, solo porque nuestro campesino-presidente es muy bocon.


Evo y el diktat bolivariano

Evo Morales, presidente de Bolivia, se permitió abogar por la destrucción de la democracia paraguaya, en la cara misma del presidente paraguayo, que, como correligionario suyo, aprobaba el consejo. Se sabe que los juramentos de Fernando Lugo no valen mucho, por lo que no debe extrañar a nadie que esté dispuesto a violar también el que le hizo a la Nación el 15 de agosto del 2008.

El hecho que Fernando Lugo no quiera defender la democracia paraguaya, no quiere decir que los paraguayos admitan que un presidente boliviano, el día de la Victoria del Chaco, venga a decir que hay que destruir la Constitución, en una descarada intervención en los asuntos internos paraguayos. Quiere simplemente decir que Paraguay está presidido, como algunas veces en su historia, por un presidente que prefiere someterse a instrucciones extranjeras.

Si no bastaran todas las falencias y omisiones de Fernando Lugo para incoar un inmediato juicio político, la del 12 de junio es la más grave, porque señala el apoyo del presidente paraguayo al plan del eje autoritario de Hugo Chávez de destruir la institucionalidad paraguaya. Si el Congreso no comprende de qué se trata, entonces no hay salvación para Paraguay.

Lugo ha demostrado hasta el cansancio que no es digno de ocupar la presidencia de la República del Paraguay, país al que no cesa de intentar deshonrar y traicionar. Que en la propia capital del Chaco, regado con la sangre de más de treinta mil héroes, se permita al presidente de Bolivia, sin respuesta alguna, opinar sobre los asuntos internos paraguayos, rebasa todos los límites.

Fernando Lugo se está poniendo fuera de la ley y no se encuentra fuera del gobierno por el soporte que recibe desde el Partido Liberal. El senador Blas Llano, por ejemplo, uno de sus líderes, quien junto a la izquierda radical considera que hay que “barrer” a quienes no piensan como él.

Pronto vendrá el tirano de Venezuela a disponer cómo se maneja la República, administrada por su lacayo Fernando Lugo, y nadie dirá una palabra porque Paraguay habrá dejado de existir. Esto es lo que ya sucede en Bolivia y, por lo que Lugo ha mostrado en Mariscal Estigarribia, es lo que está tratando de hacer en Paraguay.

Ahora parece más oportuno que nunca afirmar que si Paraguay quiere seguir siendo libre, democrático e independiente, se debe destituir a Fernando Lugo, que ya se ha salido del marco de las leyes. Destituirlo por medio del juicio político. Paraguay no eligió a Fernando Lugo para que lo entregue mansamente a Bolivia ni a sus déspotas, sino para que gobierne para los paraguayos. La provocación de una persona, resistida en su país por sus desplantes de tiranuelo, fue permitida por un indigno presidente del Paraguay, en la propia capital del territorio recuperado a sangre y fuego, justamente el día en que se honra a sus defensores.


domingo, 17 de mayo de 2009

Oscar Arias, Presidente de Costa Rica, sobre el atraso de America Latina

Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.

No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.

Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.

También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.

Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.

¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.

Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.

En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.

En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.

Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo…), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo. Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que a mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones”. Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “la verdad es que enriquecerse es glorioso”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.

La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.

Muchas gracias.